Navegando por la web nos hemos topado con una pequeña reseña sobre un producto reciclado puesto a la venta por una marca que diseña, entre otras cosas, objetos cotidianos curiosos y originales. Al parecer, el que nos ha llamado la atención se encuentra ya descatalogado, pero lo queremos rescatar para animaros a que hagáis uno similar en clase o en casa. Se trata de un simple jarrón o florero recubierto de tiras de papel de revista. Como antes de pegar las tiras de papel reciclado hemos de encontrar un buen recipiente en el que hacerlo, nosotros os proponemos que reutilicéis algún tarro alargado de vidrio o incluso una botella de este mismo material, que sería lo más parecido al envase utilizado en la fotografía. Una botella de plástico (de agua, refrescos, zumos, batidos, etc.) serviría igualmente. Si optamos por el envase de plástico para nuestro jarrón reciclado, tal vez sería necesario recortar la boca de la botella para agrandar el orificio por el que luego introducir las flores u otros ornamentos.
Una vez elegido el recipiente, solo queda hacernos con una vieja revista (o periódico) y recortar sus hojas. Las tiras de papel de revista, que no tienen por qué ser tan estrechas como las de la imagen, se elaborarían doblando las hojas en estrechas dobleces una y otra vez como si las enroscáramos sobre sí mismas hasta adquirir el grosor deseado. Cada doblez requerirá ser pegada con cola blanca –un pequeño pincel podría venir bien en la tarea- para que al finalizar la tira quede plana. De esta forma, iremos pegando nuestras tiras de papel reciclado ajustándolas al grosor del envase hasta recubrirlo del todo. Para terminar, podríamos pasar una o dos pequeñas capas de barniz fijador transparente sobre nuestra obra para darle consistencia. El resultado no debería variar mucho del de la fotografía y ya tendríamos listo nuestro jarrón 100% reciclado, que podría convertirse en un excelente regalo. ¡A ver quién lo hace mejor!
Esta manualidad nos recuerda que las revistas usadas se pueden reciclar en el contenedor azul junto al resto de envases de cartón y papel; los tarros y botellas de vidrio se depositan en el iglú verde junto a los frascos; y las botellas de plástico van al contenedor amarillo con el resto de envases de plástico, latas y briks.
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