¿Sabías que con un poco de papel usado y mucha imaginación puedes crear unos huertos diminutos? Suena raro, sí, pero esta ha sido la genial idea que nos proponen en este blog.
Nos parece una propuesta muy divertida e interesante para llevarla a la práctica en clase porque nos descubre el valor de reutilizar un material tan abundante como el papel –ya sabéis, el que hay que depositar en el contenedor azul-, a la vez que acercamos a los jóvenes a la Naturaleza a través de las plantas y la jardinería, y fomentamos la imaginación y la destreza de los alumnos a la hora de llevar a cabo actividades manuales.
Para crear nuestros mini-huertos sólo necesitamos:
- Papel
- Semillas de especias
- Moldes o cortapastas para galletas
- Un bol
- Agua
- Una batidora
- Calor
La propuesta consiste en poner en remojo piezas troceadas de papel en desuso, preferiblemente con pocas impresiones. Cuanto más papel, más mini-huertos tendremos. Batimos los trocitos de papel en un bol con agua hasta formar una pasta.

El siguiente paso es meter la pasta con semillas en los diferentes moldes sin compactarla demasiado (también podríamos crear nuestros propios moldes). Para terminar, desmoldamos y secamos rápidamente las piezas. ¡Ya tenemos nuestras pastillas mini-huertos para nuestra clase, nuestra casa o para regalar! Solo hará falta para que germinen un poquito de agua, luz y mucho cariño.
Puedes ver los diferentes pasos del proceso y algunas ideas más al respecto aquí.
Y no olvidemos que los envases de cartón y el papel son materiales reciclables y que depositándolos en el contenedor azul podemos darles una nueva vida: periódicos, revistas, libros, folios, pequeños y medianos envases, cajas de cartón…
-






