Documental para debatir en clase: “Baraka. El último paraíso”

Documental para debatir en clase: “Baraka. El último paraíso”

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En nuestro apartado de Cultura Reciclable de este mes vamos a recomendaros una película documental muy interesante para profundizar en la naturaleza humana y por el interesante mensaje implícito que traslada sobre la relación entre el ser humano y la Naturaleza. Su título es “Baraka. El último paraíso perdido” y fue estrenada en 1992 por su director Ron Fricke. Proponemos su visionado en clase para fomentar un posterior debate en el cual los alumnos aporten sus valoraciones y reflexiones al respecto. Empecemos diciendo que “Baraka” es una antigua palabra sufí -una comunidad religiosa islámica- que puede traducirse como “bendición”, “aliento” o “esencia de vida”.

Este documental se rodó en 24 países de los cinco continentes: Brasil, Tanzania, Camboya, Japón, Nepal, Kuwait, Estados Unidos, Francia, China o Irán son algunos de los escenarios de la cinta. La cámara capta, en primer lugar, una selección de impresionantes paisajes naturales y secuencias del mundo animal, exentos de la presencia del hombre. Una delicia para nuestros ojos. Las imágenes de la filmación continúan, mostrándonos una amalgama de culturas y religiones que conviven en estrecha armonía con su entorno natural. Comunidades y formas de vida diversas que no se conciben sin esa relación con la Naturaleza, de la que se sienten partícipes. Muy al contrario de la civilización moderna y globalizada que vive más bien de espaldas a ella. Se funden escenas de paisajes, templos, ceremonias y rituales religiosos, campos de concentración o el tráfico en las ciudades.

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Civilización y Naturaleza pueden ir de la mano.

En este sentido, “Baraka. El último paraíso” contrasta las distintas relaciones que tiene el ser humano con el Medio Ambiente y el planeta. Contrapone, por ejemplo, el frenético trasiego de megaciudades como Tokio con la silenciosa y contemplativa vida de los monjes en templos religiosos, mucho más acompasada con la vida natural que los rodea. El documental también se hace eco de cómo el mismo ser humano que es capaz de adaptarse perfectamente a su entorno es el culpable de contaminar y explotar de forma insostenible enclaves naturales con valiosos recursos y ecosistemas. En definitiva, se exponen los distintos tipos de interacción del hombre con la Tierra. Ron Fricke juega con el tiempo de la película mediante la cámara lenta o acelerando las imágenes, persiguiendo tomar el pulso de la humanidad.

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Otros dos instantes del documental (pie de foto)

Una de las cuestiones más sorprendentes de esta bella y emocionante película es que no cuenta con voz narrativa alguna. No se dice una sola palabra. El protagonismo lo tienen las estimulantes imágenes y sonidos, excelentemente envueltos por las composiciones musicales de Michael Stearns y las canciones étnicas que acompañan con el paso de los minutos. Esperamos que “Baraka. El último paraíso” propicie la reflexión y el debate en clase o en casa sobre la naturaleza humana y nuestra relación con el entorno natural y el Medio Ambiente.

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