Dos artistas construyen su propia isla flotante en mitad de un lago

Dos artistas construyen su propia isla flotante en mitad de un lago

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Hay personas que deciden dejarlo todo para vivir de una manera más libre y sin barreras impuestas por el sistema, es el caso de la pareja de artistas Catherine King y Wayne Adams, quienes viven alejados de la rutina de la ciudad.

Decidieron mudarse a vivir a la ribera de British Columbia, en Canadá, y construir una casa-isla sostenible a la que denominaron Freedom Cove o Bahía de la libertad. Ambos analizaron las opciones del terreno y usaron toda su creatividad e imaginación para construir lo que hoy es su hogar.

A principios de los años 90 ambos decidieron que su casa flotaría sobre un lago, siguiendo su idea de que esa era la mejorar manera de vivir en la naturaleza sin interferir con ella. Tras más de veinte años, lo que comenzó siendo un modesto asentamiento compuesto por una tienda de campaña y un hornillo de gas se ha convertido en todo una isla flotante compuesta por veinte plataformas; unas instalaciones que siempre están creciendo y cambiando.

El hogar de esta pareja reúne todo lo que necesitan para vivir felices, un jardín completo, invernaderos, huertos, pista de baile… A tal punto de particularidad ha llegado la isla que se ha convertido en punto turístico.

La curiosa forma de vida que llevan es puramente de origen natural, por ejemplo, el agua para beber y cocinar es recolectada de una cascada cercana a la casa. Los materiales que usan son todos reciclados y reutilizados, que recolectan cuando van a caminar por la playa o incluso en los comercios. También han utilizado todos los materiales de la demolición de uno de sus edificios para reconstruir la entrada de su pista de baile y la glorieta que había quedado destruida en las tormentas de invierno.

Toda la construcción ha sido desarrollada sin ningún tipo de herramienta eléctrica.

Por último, esperan que la forma en la que viven muestre a otros que se puede vivir fiel a lo que eres. Su filosofía es que no es necesario consumir una gran cantidad para vivir, hay que vivir en resonancia con el corazón y la tierra, que a su vez está en sintonía con el alma y el universo.

Fuente e imágenes: VeoVerde

 

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