Isla Basura

Isla Basura

Escrito por: Beatriz Imbert Astier
Colegio: CEIP Adamancasis
Curso: 5º/6º de primaria
Ciudad: El Paso (Isla de La Palma)
Provincia: Santa Cruz de Tenerife

Era martes y trece. Algo tenía que suceder. Fue en clase de naturales, justo después del recreo. Estaba explicando la célula cuando sentí un ruido detrás de mí. Los contenedores azul y amarillo vibraban. Sonó un chasquido y súbitamente comenzaron a crecer y, lo que es más asombroso, ¡a hablar!

-¡Más papel, necesito más papel! –gritaba el contenedor azul.

El contenedor amarillo seguía creciendo y alcanzó un tamaño descomunal. Yo me puse delante de los chicos, intentando protegerlos. El contenedor nos miraba enfadado. Avanzó. Nosotros retrocedimos hasta el fondo de la clase.

-¡Quiero más envases! —nos miró y sonrió de forma malévola.

Ya nos doblaba en altura. Se inclinó y continuó amenazante:

-Ustedes son solo pequeños envases de carne, huesos y sangre. Pobres envases que nadie tiró a la basura.

Oímos un terrible bramido, el contenedor estaba aspirándonos. Nos sujetamos sin éxito a las mesas y toda la clase, en tromba, fuimos a parar dentro de él.

Estaba oscuro, solo nos iluminaba un tenue resplandor amarillo. El contenedor se bamboleó. Caímos unos encima de otros entre bolas de papel de aluminio, Tetra Briks de zumo y plástico de envolver bocatas. Durante un rato continuó el zarandeo; luego el contenedor amarillo nos expulsó y caímos. El sol nos cegó.

-¿Estamos todos bien?

-Sí, profe —contestó la clase.

-¿Dónde estamos? —pregunté mirando a nuestro alrededor. Habíamos caído sobre una superficie sembrada de desechos, algo así como un vertedero: latas, Tetra Briks, bidones, cuerdas y bolsas de plástico, muchísimas bolsas de plástico. Tenía un aspecto muy poco fiable. El agua entraba de vez en cuando entre los restos. Estábamos flotando en un montón de desperdicios en medio del mar.

-No os mováis —ordené—. ¿Pero qué es esto?

-La isla de basura flotante que hay en medio del océano Pacífico —contestó una voz.

Era Cristina, la niña más lista de clase, una devoradora incansable de documentales.

-Es una zona donde se acumulan los desechos que la gente arroja en las costas de Japón y Norteamérica. Las corrientes marinas los arrastran y se concentran en esa área en medio del Pacífico. Por su aspecto, es ahí donde nos encontramos.

-Pues tenemos que salir de aquí cuanto antes. Este sitio no parece muy seguro.

-Podemos construir una embarcación aprovechando estos restos —propuso Mario.

Mario no estudiaba mucho, pero era un manitas con grandes ideas. Era capaz de fabricar artilugios como coches con cactus, un taladro a batería solar, circuitos de bombillas para los adornos de Navidad…

-Está bien, venga, un equipo para ayudar a Mario: María, Elena, Virginia, César, Paco, Óscar, Tadeo…

-Yo sé cómo convertir mi reloj en una brújula. Nos ayudará a orientarnos para salir de aquí —afirmó Álex, nuestro campeón de atletismo.

-Vale, Gara, Tania y Evan, id con Álex.

-Profe, necesitaremos agua. El otro día vi en un documental un método… —empezó Cristina.

-¡Genial! Idaira, Jonay, Iziar y Lucas, con Cristina.

-¿Y nosotros? —preguntaron los cuatro que quedaban.

-Vosotros os venís conmigo a inspeccionar este sitio.

El sol había desaparecido detrás de la bruma. No tenemos mucho tiempo para explorarlo. El agua subía cada vez más y los bordes de la masa de desechos desaparecían debajo del mar.

-Me temo que esto se está hundiendo —murmuró Fátima, nuestra mejor gimnasta.

-Tendremos que darnos prisa en salir de aquí.

El equipo de Mario corría de un lado a otro recogiendo restos. Mario y Elena iban cortando y uniendo trozos de plástico, cuerdas, latas. Según los miraba me quedé de una pieza. ¿Aquello no era una pistola de silicona conectada a una mini-batería solar? Mario solía llevar los bolsillos llenos con las cosas más inesperadas.

Cristina me enseñó el trabajo de su equipo: ¡estaba destilando agua de la bruma a través de una redecilla! Ya casi habían llenado medio bidón. ¡Bien! Los equipos funcionaban como un reloj. Me sentí orgullosa de ellos. En ese momento una ola nos alcanzó y todos nos subimos en la balsa.

-¡Ya está, profe —gritó Mario— justo a tiempo!

-¡Qué maravilla! Si tiene vela y todo. ¿Y este círculo delante del timón, para qué sirve?

-Es una hélice propulsada por la fuerza de los que bailan encima. Nos ayuda a movernos.

-¡Primer turno de baile! ¿Quién se apunta?

Todos levantaron la mano y Fátima los organizó.

-Rumbo noroeste —gritó Álex— Por allí está Japón.

-Pero, será una isla de verdad, ¿no? —preguntó Fátima—. Yo no entiendo cómo los humanos podemos ser tan cochinos. Después de ver esto, nunca más tiraré nada fuera de su contenedor.

-Ni yo, ni yo —fueron diciendo todos.

-Estoy convencida de ello, sois muy buenos chicos —les dije. La cabeza se me estaba cayendo. Me sentía adormilada.

De repente me desperté. Alguien me daba golpecitos en el hombro. Era Cristina. Estábamos en clase.

-Profe, ¡hoy te pasaste con el ejercicio de relajación!

  • Elsa Lorenzo García

    Ojalá que desaparezcan todas las islas basura y que ello sea debido a la huella imborrable que deberían dejar las personas que dedican su vida a la enseñanza y a que el conseguir un mundo mejor no sea una utopía. Estupendo!

    • Charo

      Me ha gustado mucho. No es nada cursi y, además, tiene su puntito de misterio e intriga.
      Gracias.

      • Marga Roig

        De verdad, un relato tierno y estimulante!!

        • Isidra Bernar

          Me parece una manera muy buena de formar en el dificil tema del creciclaje
          Y de como contar con las aportaciones de todos…”todos suman” . Muy positivo !

          • Pilar Martín Herrera

            El relato me parece muy bueno porque mezcla la responsabilidad de cuidar nuestra tierra y la importancia del trabajo en equipo.

            • Nieves

              Me encanta.

              • José antonio

                Me gusta muchísimo

                • Roberto

                  Me ha gustado y, desde mi punto de vista tiene algo no propio del habla de El Paso como “id”, “no os mováis”

                  • Domingo

                    Un cuento genial!! Felicidades!!

                    • Luis Alberto Rodríguez Calero

                      Genial! Quien diga alguien que alguna vez no tuvo un sueño de este tipo , es que no tuvo infancia me ha encantado ,enhorabuena sigan así

                      • Nory

                        Hola, me ha gustado mucho, original y sencillamente, una forma adecuada de hacernos ver nuestra realidad y tomar conciencia de que trabajando unidos y por el bien común se rescata nuestro planeta, que a fin de cuentas no es nuestro, nos lo han prestado y es nuestra responsabilidad entregarlo a las generaciones futuras en condiciones de poder continuar la vida. GRACIAS a las personas como Beatriz que de forma tan sencilla y dinámica a la vez, ayudan al resto a despertar. Me ha gustado mucho que haya tenido en cuenta a sus alumnos al redactar el cuento.GRACIAS

                        • Alicia

                          UN relato muy bueno. para que cuidemos nuestro entorno

                          • DIMAS

                            Muy bonito y creativo. Espero que ganen.

                            • Isabel

                              Me encanta el argumento?

                              • Elisa

                                Me encanta

                                • María del Pilar Capote Cámara

                                  Maravilloso, justo lo q necesitamos , educación y cultura de APROVECHAR, q decimos vulgarmente , los mayores y en la actualidad …RECICLAR Y RECICLARNOS … En nuestro cotidiano vivir …
                                  Q cunda esta conciencia de responsabilidad ciudadana …
                                  Q brille La Palma en VALORES…!!!

                                  • Raquel

                                    Me encantó la forma de hacer ver la importancia del trabajo en equipo. Pero lo más que me gustó fue el extraordinario conocimiento que una buena profesora tiene que tener de los dones de sus alumnos para organizar y dirigir un gran equipo. Felicidades, Beatriz

                                    • OSCAR LUIS

                                      Muy buen cuento,me ha gustado mucho espero que ganen

                                      • Yolanda Díaz Pérez

                                        Muy original?

                                        • Yolanda Díaz Pérez

                                          Muy original, me gusta

                                          • Yoly de Rolo

                                            Felicitaciones, no necesitan un premio metálico, *Ya son Ganadores*

                                            • Marisa ortoll

                                              Si me gusta es divertido y a la vez toca la consciencia para q nos demos cuenta de la importancia de reciclar

                                              • nury

                                                Muy bonito