Miles de millones de envases se ponen en circulación en España anualmente. ¿Te has parado a pensar cuántos envases consumes en tu hogar diariamente? Imagínate que todos los envases estuvieran juntos, si los depositáramos en camiones, uno detrás de otro, podríamos unir cerca de 10.000 kilómetros, o lo que es lo mismo, la distancia entre Madrid y Pekín.

Entre todos tenemos que evitar que todos esos envases terminen en los vertederos para que podamos aprovechar al máximo las materias primas y contribuir a mejorar el Medio Ambiente. Aquí, algunas claves para hacer más fácil la tarea.

1. Aplica la regla de las 3 R: Reducir, Reutilizar y reciclar.
Reducir
la cantidad de residuos que generamos y desechamos en nuestros hogares, porque los recursos naturales no son inagotables. Reutilizar, siempre que sea posible, porque el “usar y tirar” es caro para todos y, sobre todo, para el Medio Ambiente. Cuantos más objetos reutilicemos, menos basura produciremos y menos recursos tendremos que gastar. Y Reciclar, porque de esta forma renovamos un material para darle una nueva vida y evitando que termine en un vertedero.

2. Conoce tu basura.
Estamos equivocados si pensamos que todo lo que depositamos en los vertederos es basura. De los cerca de 22 millones de toneladas de residuos urbanos que se generan anualmente en nuestras ciudades más del 65% se puede reciclar.
Las cifras demuestran que más de un 42% en peso es basura orgánica, cerca de un 25,5% son restos de otro materiales (textiles, restos de poda de jardín, celulosas…), y el 32,5% son envases. De éstos, el 6% son envases de plástico, latas y briks, el 5,5% papeles y cartones, el 8% envases de vidrio y el 13% restante son envases no domésticos procedentes de comercios, hostelería y oficinas.

3. El primer paso: separar en el hogar
Es tan fácil como separar los envases de plástico, las latas y los briks, por un lado; los envases de vidrio, por otro; los envases de cartón y el papel, por otro lado; y, finalmente, el resto de los residuos de la basura normal.
Sólo de esta forma, y con este gesto tan simple como separar correctamente los diferentes envases en el hogar y depositándolos en sus contenedores correspondientes, estamos haciendo posible que la cadena del reciclado funcione.

4. No es una cuestión de espacio sino de compromiso
Alguna vez nos hemos preguntado: ¿cómo puedo separar todos los residuos si mi cocina es muy pequeña?
No es necesario tener un contenedor de los que hay en las calles en tu cocina. Ni mucho menos. En nuestras casas, aunque sean pequeñas, siempre hay espacios libres para depositar los residuos temporalmente. Además ¿no bajamos la basura todos los días? ¿Por qué no aprovechamos para depositar el resto de envases? Sólo con tener algunas bolsas o recipientes para cada tipo de envase es suficiente.

5. Algunos consejos prácticos
Si vacías los envases por completo además de aprovechar bien el producto, no despedirán malos olores. Así además no será necesario enjuagarlos, con lo que ahorrarás mucha agua.
Si los pliegas te ocuparán menos espacio.

Puedes reutilizar las bolsas de plástico de los comercios como bolsas para depositar los envases del contenedor amarillo. Y las que te sobren, deposítalas junto al resto de envases de plástico, latas y briks, y así éstas también se reciclarán.
Si notas que la bolsa que llevas al Contenedor amarillo pesa más de la cuenta, revisa su contenido. Puede que hayas cometido un error.

Pliega bien los envases de cartón. Te ocuparán menos espacio y será más fácil introducirlos en el contenedor azul. Si los metes en una bolsa de papel, también ésta la puedes introducir en el contenedor azul y así se reciclará.