El nuevo

El nuevo

Escrito por: Lucía Gil Carreño
Colegio: CC Ntra Sra de Las Maravillas
Curso:
Ciudad: Cehegín
Provincia: Murcia

Era el primer día de clase y la señorita, con una gran sonrisa, nos dijo que ese año íbamos a ser uno más en clase. Nos mirábamos unos a otros con gran expectación, esperando encontrar alguna compañera o compañero nuevo, pero no lo veíamos.

– Señorita… ¿dónde está?- preguntó Ginés.

– ¿Dónde está quién?- respondió la señorita.

– ¡El nuevo! – dijeron Luis y Rocío al mismo tiempo.

La señorita no contestó inmediatamente, se limitó a sonreír y a dar vueltas a la tiza que llevaba en su mano derecha.

– El nuevo, no ha venido aún, cuando venga sabréis quién es – nos dijo con tono misterioso.

Me gustaba cuando la seño hacía eso, siempre estaba inventando nuevas actividades y nos sorprendía con proyectos y retos que me encantaban. Pensé que esa era una de sus muchas invenciones para llamar nuestra atención, y al poco tiempo ya se me había olvidado “el nuevo”.

Al día siguiente la señorita entró a clase con dificultad porque no venía sola. Entró llevando una figura enorme, hecha con cartón y plástico. Tenía la forma de un niño de nuestra edad, con los brazos en jarras y el pelo de punta.

– Este es el nuevo compañero del que os hablé ayer. Va a estar todo el curso con nosotros- nos dijo, mientras colocaba la figura en frente nuestra.

– Pero… señorita, “el nuevo”… ¡no es un niño de verdad!- exclamó Lorena, que era muy observadora.

– Lorena, no es un niño de verdad… aún. Va a ir cobrando vida gracias a vosotros.

– No lo entiendo, ¿cómo vamos a hacer eso?- preguntó Jaime, que era el más burlón de la clase.

– Pues muy fácil… ¿qué os digo yo siempre sobre que cada uno de vosotros puede conseguir lo que se proponga? Que sois los héroes y las heroínas del futuro…

– Sí seño, ¿pero eso qué tiene que ver con “el nuevo”? y… ¿cómo va cobrar vida?… ¡ni que fuéramos magos!- exclamó Raúl.

Y todos reímos a pierna suelta, incluida la señorita.

– “El nuevo” como ya veo que lo vamos a llamar. Irá cobrando vida cada vez que vosotros hagáis ciertas cosas.

– ¡Qué cosas! ¡Qué cosas!- dijimos varios a coro.

– Pues…por ejemplo, cada vez que echéis el papel del bocadillo, los envases de zumo y los plásticos en el cubo de basura amarillo que tenemos en clase, le pintaremos el pelo rubio; de un amarillo tan brillante como el color del Sol que nos da calor y energía.

– Vaya… el color amarillo es mi favorito.- dijo Sara entusiasmada.

– Además, cada vez que vayáis al aseo y tiréis bien de la cadena, no derraméis agua por el suelo, y os lavéis las manos cerrando el grifo cuando no haga falta; le pintaremos la camiseta de verde. De un verde tan vivo como los frondosos árboles de los bosques que hay en nuestro mundo.

– Y por último, cuando tiréis los papeles y las hojas de libreta en el cubo azul, le pintaremos de ese mismo color los pantalones. De un azul tan intenso como el de los mares y los océanos que hay en nuestro planeta.

– ¡Sí! ¡Azul como el de los mares y océanos!- corearon Raúl y Azucena.

En ese momento, dije tímidamente – Creo que ya lo entiendo seño…, él cobrará vida porque al hacer esas cosas le estamos dando vida a nuestro planeta, ¿no es así?-.

– Eso es Juan, eso es. “El nuevo” cobrará vida gracias a vosotros y a vuestras pequeñas acciones de todos los días, que ayudan a salvar nuestro planeta. ¡Eso os convierte en héroes de hoy y del mañana!

– ¡Bien! ¡Vamos a darle vida!- dijeron varios niños a la vez.

– ¡Sí! ¡Seremos héroes reciclando y salvando al planeta!- dijo Lorena, que ya estaba más convencida de poder darle vida a “el nuevo”.

Todos mis compañeros comenzaron a entusiasmarse con la idea, y empezaron a relatar cómo iban a llevar a cabo todas las acciones para poder darle vida y cómo iban a intentar no equivocarse a la hora de reciclar.

Y entre todo ese alboroto que comenzaba a bullir en nuestra clase, yo solo podía mirar a nuestra señorita que nos miraba con una gran sonrisa en la cara, y no podía evitar pensar que tal vez la auténtica heroína de nuestra clase era ella, por hacernos aprender, disfrutar y, sobre todo, sacar lo mejor de nosotros mismos para que así, pudiéramos ser los héroes y heroínas del mañana de los que tanto nos hablaba.

  • Antonio Flores

    Una forma muy amena y educativa de llevar a cabo dentro del aula el reciclaje, a través de él, concienciar a los alumnos la forma de desenvolverse cada día. por un mundo mejor y más limpio. Un sí, para la señorita Lucía.

    • ana rodenas

      Ppreciosa historia

      • maria guirao sanchez

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        • Ana

          Nada hay más verdadero y emocionante que ver la actitud de los maestros/as cuando dicen de llevar a cabo una labor, son los primeros en ponerse manos a la obra y enseguida ahí los/as tienes: puestos a escribir -como grandes literatos- y a dar ejemplo de su buen hacer. Es increíble su labor.

          • El Justicia de Aragón

            Hola, somos los alumnos del Justicia de Aragón, los del cuento “Escúchame…”.
            Nos hemos leído vuestro cuento “El nuevo” y nos ha gustado mucho.
            Mucha suerte!

            • Nicolass

              Esta muy chulo!!!! Animo

              • Juan Pe

                Sin duda un gran cuento muy bien escrito y desarrollado . Una manera muy eficaz de concienciar a los alumnos de la importancia del reciclado para nuestro planeta. En mi opinión el Nuevo es el favorito

                • Lucía

                  Precioso cuento y muy didáctico

                  • Luisa Martin Lopez

                    !!Me ha encantado que forma más bonita de enseñar a los niños precioso!!

                    • Juan Pe

                      Yo soy un alumno.¡gracias!

                      • Juan Pe

                        Yo soy un alumno.¡gracias!

                        • Mariana

                          Me encantó !! Que buena idea la de darle vida a través de pequeñas acciones cotidianas.Muchas gracias!