El aceite de las frituras es uno de los residuos más difíciles de desechar entre todos los que hay en una casa. Existen muchas dudas sobre qué hacer con él, donde depositarlo. Sobre todo si pensamos en el daño que produce tirarlo por el fregadero en términos de contaminación del agua o, incluso, la posible obstrucción de las cañerías. Aunque el lugar correcto para depositarlo es un Punto Limpio, aquí te proponemos una manera de reconvertir ese líquido tan complicado en algo muy útil y una forma de enseñar a los niños (y a sus padres) qué hacer con él.

Una de las maneras más fáciles de reciclar el aceite de cocina ya sucio, usado por ejemplo en las frituras, es convertirlo nosotros mismos en jabón. A continuación, te mostramos el proceso para que puedas compartirlo con los alumnos en clase y pedir, como tarea en casa, que cada uno fabrique, siempre con la supervisión sus padres, su propio jabón y lo traigan a clase para hacer un concurso y elegir entre todos el más bonito.  (Continuar leyendo)