Este curso vamos a terminar de rellenar nuestro particular contenedor verde ya sabéis -el de botellas, tarros y frascos de vidrio- de una manera muy similar a como lo hicimos al nacer este blog: con música de xilófono. Pero no de un xilófono cualquiera sino de una especie de xilófono de vidrio y agua, bautizado como “acuáfono” y sugerido por Marta en Reciclando en la Escuela, un blog que nos muestra cómo recuperar y reutilizar nuestras botellas de vidrio para tal fin. Si aquella vez os presentamos a un artista callejero con patines ‘especiales’ que llenó la calle con dos largas filas de botellas de vidrio, colocadas estratégicamente y rellenas con diferentes cantidades de agua, para hacer sonar una de las más célebres piezas de Mozart, esta vez os damos a conocer un invento más humilde pero también mucho más duradero y portátil. (Continuar leyendo)
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