Botellas de leche recicladas. Esta es la materia prima de la que se sirve la joven diseñadora y fabricante Caroline Saul a la hora de confeccionar las obras que luego van recorriendo el mundo a través de ferias y exposiciones. Graduada en la Universidad de Brighton (Reino Unido), está británica ha extraído de las botellas de plástico para envasar leche su modo de vida. Elabora con ellas una suerte de vasos escultóricos con diversas formas y volúmenes y variables toques de color que después pueden servir como vistosos objetos ornamentales o como originales lámparas de diseño. Además de plástico reciclado, Saul tan solo añade fibras y colores, aunque también la gusta que algunas piezas conserven la translucidez del material original. Maneja una técnica compleja de recortes y encajes hasta que obtiene la escultura deseada.
La artista es firme partidaria de trasladar el espíritu de la sostenibilidad también a la artesanía y al diseño. “Mi trabajo es un proceso dirigido por la exploración del color, las texturas, los materiales y la forma. Mi pasión se basa en la creación de nuevos objetos con materiales que de otra forma serían descartados, serían considerados basura. El desarrollo de los plásticos reciclados me conduce a la creación de piezas que funcionan tanto en espacios interiores como exteriores”. (Continuar leyendo)
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