Una mañana, 7 de noviembre de 2007. La Bahía de San Francisco se encontraba cubierta por la niebla y un buque mercante, el Cosco Busan, se disponía a atravesar por debajo del Bay Bridge, el famoso puente -tan televisivo como su hermano Golden Gate- que une San Francisco con Oakland (casi seis kilómetros, en dos tramos distintos). La falta de visibilidad propició el accidente… El enorme barco, de nada menos que 250 metros de eslora, embistió la base de una de las torres del viaducto. Teniendo en cuenta que éste fue inaugurado en 1936 cualquiera podía pensar en la posibilidad de que el pilar poco menos que se viniera abajo. Pero no, a consecuencia del impacto se abrió un enorme agujero en el casco del buque, derramándose una importante cantidad de fuel-oil, pero la base del pilar afectado del puente aguantó el impacto sin apenas sufrir desperfectos. (Continuar leyendo)