El contenedor amarillo puede esperar. Os vamos a proponer una alternativa para reutilizar los envases de plástico vacíos de yogur, flan, natillas o cualquier otro tipo de postres: convertirlos en una fantástica y jovial lámpara de diseño. Para ello, tendremos que ir recolectando los envases, pongamos de yogur, necesarios para obtener la lámpara del tamaño que deseemos. También podemos elegir el diseño de colores que deseemos proporcionar a nuestra obra reciclada. El primer paso, fundamental para evitar malos olores, es limpiar bien los envases y secarlos. A continuación, efectuaremos cuatro agujeros a cada lado de la parte superior de cada recipiente seleccionado y comenzaremos a unirlos hasta dar forma a la lámpara. Para ello, tomaremos dos envases de yogur y le pasaremos una argolla metálica por uno de sus lados, de forma que queden unidos el lado de uno con el de otro. Cerramos bien la argolla para afianzar la sujeción. Y seguiremos este procedimiento hasta terminar el trabajo. (Continuar leyendo)
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