Curiosa y positiva la manera que tiene una conocida empresa de alimentación y bebidas de dar ejemplo en esto del reciclaje. Al menos en el interior de sus oficinas de Daikanyama, en Tokyo (Japón). Este complejo de oficinas, obra de diseño de arquitectos de Klein Dytham en 2005, se inspira en una de las principales líneas de negocio de su cliente: el agua. Y más concretamente, el agua embotellada en botellas de plástico PET. Así, el interior del recinto cuenta con salas divididas por paredes translúcidas hechas de botellas de plástico unidas entre sí. La empresa posee en Japón dos productos principales de agua envasada: Volvic y Evan. Las botellas de sendos productos, una vez recicladas, caracterizan el interior de las oficinas de esta compañía, que se empapa de la luz externa que se introduce por los ventanales y atraviesa estos separadores tranparentes. (Continuar leyendo)