Muchas cajas de cervezas se tuvieron que reutilizar en Bélgica para construir la que fue considerada por muchos como la Catedral de cajas de cerveza en el marco de la conmemoración del 50º aniversario de la Exposición Universal de Bruselas en 1958. Exactamente, se reciclaron temporalmente 33.000 cajas de cerveza, una bebida muy apreciada en ese país, para levantar un imponente edificio que permitió a los arquitectos explorar un material tan cotidiano como ajeno a la arquitectura y convertirlo en una pieza esencial para sus fines constructivos. Columnas, arcos, cúpulas y paredes de plástico hechos con unos ladrillos de plástico muy particulares que poco tiempo después volvieron a ser lo que siempre fueron: cajas de plástico para transportar cervezas. Se calculó que las 33.000 cajas podían albergar hasta 792.000 botellas de cerveza. Lo que también albergaron fue la demostración de que el arte, la arquitectura y el reciclaje pueden ser buenos amigos.
Tuvimos noticias de este impresionante templo reciclado a través de esta web. También encontraréis estupendas fotografías aquí.
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