Un modo divertido y eficaz de que los niños aprendan que si separamos los residuos de envases correctamente se pueden convertir en nuevos productos, es que ellos mismos reciclen. Y una de las formas más sencillas de hacerlo es con el papel. El papel reciclado casero resulta ideal para hacer sobres, envolver regalos o como base de un collage de flores secas. En clase, se puede hacer que cada niño traiga papeles de su casa (revistas antiguas, periódicos, papel de escritura o incluso envases cartón) y, entre todos, hacer un collage para decorar el aula. Resultará divertido y mientras tanto aprenderán la importancia de la separación y el reciclaje de envases. (Continuar leyendo)
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