Atrás quedaron los tiempos en los que la música se escuchaba únicamente a través de los gramófonos y los discos de vinilo. Afortunadamente, éstos últimos nunca dejaron de sonar pues hay todavía muchos melómanos que valoran el sonido tan genuino e inconfundible que desprenden. Que se lo pregunten si no a la gran mayoría de DJ’s que todavía los usan como herramienta de batalla en las mesas de mezclas de bares y discotecas.
Pero luego hay quien ha preferido reutilizar aquellos discos de vinilo que están estropeados o en desuso, como Christine Claringbold, de Portland (Oregón, Estados Unidos), que los recicla y transforma en toda clase de objetos útiles y decorativos, como cuencos, relojes o espejos. Pero no contenta con esto, Claringbold, cuya web oficial es Eye Pop Art, también reutiliza otros objetos como CDs e imanes con los mismos fines. (Continuar leyendo)
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