Ya en plena primavera, los árboles y plantas crecen y florecen en la Naturaleza, en nuestros parques y calles y en nuestras casas. Desde aquí vamos a colaborar en el buen cuidado de toda la flora que podamos albergar en nuestros hogares, en nuestras ventanas y balcones, fabricando una simpática regadera reciclada. Solo nos hará falta conseguir un envase mediano o grande de plástico con tapón y una aguja. Los envases de plástico más adecuados son los de detergente, suavizante o productos similares. Una vez vacíos, los enjuagamos bien con agua todas las veces que hagan falta, cerciorándonos de que no quede ningún resto del producto que contenían o serán las plantas las que paguen las consecuencias. Luego cogemos la aguja y le hacemos un buen número de pequeños orificios por los que luego habrá de salir el agua de riego. Será más fácil hacer los agujeros si calentamos la punta de la aguja con un mechero o con cerillas, ¡pero con cuidado de no quemar nada! También se puede utilizar un punzón de punta fina.
Como estos envases suelen venir con un asa para agarrarlos mejor, facilitarán después nuestras operaciones de riego. ¡Así de fácil! Y si lo deseamos, podemos decorar nuestra nueva regadera reciclada pintándola a nuestro gusto con pinturas resistentes al agua. (Continuar leyendo)
-











