Las naves espaciales están de rabiosa actualidad ahora que la NASA ha empezado a retirar a sus viejos transbordadores Discovery, Endeavour y Atlantis después de muchos años de servicio volando fuera de nuestra atmósfera. Y en esas, el artista estadounidense Jason Rogenes (Milwaukee, 1971) se montó una exposición a finales de 2010 en la que transformó un material tan poco usual como las piezas de poliestireno expandido que sirven para embalar electrodomésticos, ordenadores y otros componentes electrónicos, en grandes esculturas que nos recuerdan en muchos casos a blancas y poderosas naves espaciales. Algunas de estas esculturas encajarían perfectamente en cualquier película de la saga de Star Wars volando junto al legendario Halcón Milenario de Han Solo, ese altanero y carismático personaje encarnado por Harrison Ford. Otras obras de Rogenes parecen más bien grandes robots o estructuras espaciales (¿la Estación Espacial Internacional?) de lo más estéticas.
¡Que cada uno tire de imaginación! (Continuar leyendo)
-








