Los amantes del tenis y del frontenis encontrarán en este post una bonita ocasión de reutilizar esas viejas aunque bellas raquetas de madera, almacenadas en algún rincón porque perdieron hace décadas el protagonismo en detrimento de las raquetas modernas, más potentes y resistentes como son las de aluminio, grafito o carbono. Alguna persona le echó imaginación al asunto y decidió convertir esas emblemáticas raquetas en curiosos espejos, muy estéticos si se sabe dónde colocarlos.
Lo primero que hizo fue verificar que el estado de las raquetas de madera siguiera siendo bueno. Si la nuestra tuviera algún tipo de imperfección, la podemos lijar hasta dejar lisa su superficie. Después, la pintó a su gusto (lijar previamente la superficie favorece un óptimo acabado) y la barnizó. Otra alternativa es lijar y forrar la raqueta con tela. Para ello, haremos un molde encima de un papel con la forma de paleta y después lo pegamos. Finalmente, el inspirado creador de nuestro espejo-raqueta reciclado pegó el espejo por la parte trasera y le dio el acabado, tapando con papel resistente la parte trasera del espejo.
Y si llega el momento de deshacerse de las raquetas que tengas por casa, hay que tener en cuenta que no son envases y por tanto no deben depositarse en los contenedores amarillo, verde ni azul. Si bien puedes consultar si son recogidas en el Punto Limpio o, de no ser así, irán al contenedor de resto de residuos.
En Planeta Recicla encontraréis una gran fuente de información relacionada con el reciclaje y un buen espacio en el que compartir conocimientos sobre este ámbito. ¡Visitadlo!
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