Las latas de conserva son envases metálicos esterilizados cerrados de modo duradero y perfectamente hermético, que contienen productos alimentarios frescos, a veces cocinados, y asimismo esterilizados. Su componente puede ser la hojalata o el aluminio. En esta ocasión nos vamos a centrar en la lata de hojalata: una fina lámina de acero de alta calidad recubierta por una película de estaño que la protege de la oxidación. La fabricación de la hojalata requiere de una avanzada tecnología, merced a la cual se consiguen envasados de extraordinaria resistencia con una mínima cantidad de material. El peso medio de los envases ha descendido en más de un 20% en los últimos años.

La hojalata se transforma en envase en las industrias metalgráficas. Existen dos tipos básicos de botes: el de dos piezas (cuerpo y tapa superior) y el de tres piezas (cuerpo y tapas superior e inferior), que es el más habitual para las conservas. Aunque el abrelatas ha llegado a ser una herramienta doméstica de primera necesidad, la apertura fácil se va imponiendo en las latas de conservas, y hoy son muchas las que gozan de este cómodo procedimiento. (Continuar leyendo)