Si tenéis en casa o en clase algún libro viejo que pretendáis desechar pero que os gustaría reciclar de algún modo, os vamos a sugerir una propuesta original y elegante para reutilizarlos con un nuevo fin que no dejará a nadie indiferente. La idea proviene de una empresa italiana. Consiste sencillamente en convertir nuestros libros elegidos en unas refinadas y estéticas macetas. Los pasos a seguir son bien sencillos: con ayuda de unas tijeras o un cúter -siempre bajo la supervisión de un adulto si intervienen niños- realizamos un agujero que vaya desde la tapa exterior del libro hasta el interior, atravesando las páginas, procurando no atravesarlo por entero. Ese hueco lo podemos hacer redondo, cuadrado, ovalado… como queramos. Vaciada esa parte del libro, basta con impermeabilizar el hoyo donde luego irá la tierra y la planta. La cola blanca de carpintero puede ser una buena opción de sellado con ayuda de un pincel o una pequeña brocha. Para cerrar el círculo, añadiremos la tierra y escogeremos una planta adecuada al nuevo tiesto que hemos elaborado. (Continuar leyendo)
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