Esta semana os vamos a sugerir una serie de divertidos juegos que ayudarán a los niños a ejercitar la memoria. También pueden jugar los adultos, claro está. El material indispensable es bien sencillo: tapones de envases de plástico –botellas de agua, de refresco, de leche…- o chapas metálicas, por ejemplo, de refrescos o cervezas. Una vez que hayamos recopilado unas cuantas decenas de tapones o chapas hay que pegar en su parte interior una imagen por cada pieza. A partir de aquí hay que ir haciendo parejas de imágenes idénticas. Por tanto, si tenemos, digamos, 30 tapones, ha de haber 15 parejas de imágenes iguales. Éstas pueden ser fotos o dibujos recortados, colores, letras, números… Cuantas más parejas haya más complejo o largo será el juego. Es necesario asegurarse de que los tapones sean opacos y no permitan ver la imagen de su interior cuando estén boca abajo. (Continuar leyendo)
-






