Este mes vamos a hablar de un producto cuyo reciclaje es especialmente necesario porque algunos de sus componentes son muy nocivos para el medio ambiente y por tanto pueden serlo para nuestra salud y los ecosistemas. Hablamos de las pilas, esos acumuladores de energía con dos terminales que representan los polos positivo y negativo. Sus componentes químicos se transforman en electricidad mediante unos determinados procesos químicos. De forma cilíndrica o rectangular, las pilas se distinguen de las baterías en que son productos que, una vez agotados, se desechan. Bien es cierto que en los últimos años van ganando fuerza las pilas recargables, más ecológicas, que se pueden comprar con su correspondiente cargador eléctrico. Aunque también contaminan, pueden ser recargadas cientos de veces y son una alternativa mucho más limpia y rentable. (Continuar leyendo)