Nuestro post Verde de esta semana es de lo más útil porque bien podría valer también para nuestro espacio Azul ya que en la manualidad que os vamos a proponer para clase, se funden materiales clásicos de sendas secciones: vidrio y cartón corrugado. Más concretamente, reutilizaremos un tarro alargado de vidrio para, ayudados de trozos de cartón, elaborar un bonito objeto final que podrá servirnos, por ejemplo, como florero, portavelas o portalápices. Hemos encontrado la propuesta en Guía de Manualidades. El objetivo de la manualidad es revestir el tarro alargado de vidrio de pequeñas piezas rectangulares recortadas de una caja de cartón corrugado (ya desarmada) para dar al objeto final un aspecto más estético y original.
- Comenzaremos perfilando sobre el cartón con un rotulador el diámetro de la base del envase de vidrio. Nos quedará un círculo que recortaremos, aunque recomendamos recortar un círculo algo más ancho que el que marca el rotulador.
- Por otra parte, haremos largas tiras de cartón de 2 centímetros de ancho y con la extensión que posea el cartón que hayamos conseguido. (Continuar leyendo)
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