¡¡Se acerca la noche de Halloween!!

¡¡Se acerca la noche de Halloween!!

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Que tiemble todo el mundo. Halloween está a la vuelta de la esquina y hay que prepararse. Desde nuestro espacio os lanzamos originales y sencillas propuestas para decorar la clase como merece tan terrorífica ocasión. Y qué mejor forma de hacerlo que utilizando algunos materiales reciclables.

Calabazas reciclables

Y como toda fiesta de Halloween que se precie debe ir acompañada de sonrientes calabazas, os vamos a plantear una idea muy original. Fabricaremos nuestras propias calabazas con bolsas de plástico naranjas (grandes o pequeñas) rellenas. Una de ellas (o más) la podríamos llenar de dulces, golosinas y otras chucherías para jugar a la piñata.

Como ya sabemos, las bolsas de plástico son un elemento que se puede reutilizar muchas veces o que puede tener nuevas vidas si las depositamos en el contenedor amarillo junto a otros envases de plástico, latas y briks.

Antes de llenar las bolsas no olvidemos dibujar con pintura o rotuladores negros el malicioso rostro tan característico de las calabazas de Halloween. ¡A ver quién es más artista y dibuja la cara más terrorífica! Cerraremos las bolsas repletas y rodearemos el nudo, en lo alto, con un trozo de papel o cartón verde –materiales que van al contenedor azul de reciclaje – para hacer el tallo de la calabaza. Lo pegaremos bien a la bolsa con un poco de cinta aislante, ¡¡y listo!!

Bolsas de plástico convertidas en calabazas de Halloween

 

Los murciélagos invaden la clase

Otra divertida figura que podrá decorar vuestra fiesta de Halloween la conseguiréis gracias a algo aparentemente tan vulgar como… una huevera. Como ya sabéis, los recipientes para huevos suelen ser de cartóncontenedor azul– pero en ocasiones son de plástico -contenedor amarillo-.

Esta nueva sugerencia la hemos sacado de esta web anglosajona en la que convierten una huevera en escalofriantes aunque graciosos murciélagos. Seguro que en casa pueden darnos alguna huevera tras consumir los huevos o colocarlos en el frigorífico.

Hace falta:

– Una huevera

– Pequeños círculos blancos recortados de papel o cartón que, dibujándoles unos puntos negros en medio, serán los ojos de los murciélagos.

– Pintura negra. Si es pintura ecológica, muchísimo mejor.

– Cola blanca.

– Tijeras.

– Hilo negro.

Ya solo falta recortar la huevera en filas de tres huevos. Transformaremos cada una de estas filas de tres huevos en un murciélago. Las secciones de izquierda y derecha formarán las alas y la sección del medio será el cuerpo central del murciélago, donde luego colocaremos los ojos. A continuación recortamos la parte delantera de los dos extremos para dar forma a las alas (ver foto). Lo mismo haremos por detrás. En el medio, el cuerpo principal, podemos hacer los recortes necesarios para dar forma al rostro, a unos temibles dientecillos o incluso a las patitas de este tenebroso animal nocturno.

Huevera transformada en divertidos murciélagos

Una vez dada la forma de murciélago según el gusto de cada cual, lo pintamos todo de negro con la pintura ecológica y le añadimos los dos minúsculos ojos de papel en la parte central con la cola blanca. Por último, añadimos dos diminutos agujeritos en la parte superior de la sección central del murciélago para poder pasarle el hilo negro con el que luego poder colgar nuestra reciclada creación del marco de una puerta, una ventana, un mueble o de donde uno desee para dar una nota de miedo y humor a la noche de Halloween.

Podremos repetir la operación en función del tamaño de la huevera que traigamos de casa. ¡¡Cuantas más hueveras y más grandes sean, más murciélagos podremos hacer para asustar a nuestros amigos en la noche de Halloween!!

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